Seguidores

miércoles, 2 de agosto de 2017

TOUR DEL ANETO. ETAPA 1: UELHS DETH JOÈU/HOSPICE DE FRANCE (15/7/2017)


Comenzamos esta primera etapa del Tour del Aneto con gran expectación, aunque sabemos que tenemos el espectáculo asegurado. Caminar por Pirineos no es cualquier cosa, es disfrute y diversión garantizados. Efectivamente así fue. No nos decepcionó en absoluto la etapa, llena de desnivel, dureza, contrastes y paisajes maravillosos que llenaron nuestras retinas para quedarse para siempre reflejados en ellas. Los verdes de praderas, abedules, hayas, robles...se quedarán para siempre en nuestro recuerdo.

La primera etapa de nuestra aventura nos llevará desde el aparcamiento de Ulhs deth Joèu hasta el Hospice de France, lo que supone que en esta primera etapa pasaremos al país vecino. Nos podemos preguntar el por qué de que comience aquí este Tour en lugar de hacerlo en Viella. Al parecer la razón es que el final de esta primera etapa estaría en el Refugio de la Artiga de Lin, pero éste se encuentra en reforma y ampliación y no permite la pernoctación. Es de suponer que cuando esta reforma sea efectiva se podrá ampliar la ruta con esta nueva etapa.



Pues de buena mañana nos encontramos en el punto de inicio. Un taxi nos ha traído hasta aquí.


Encontramos este panel que nos informa de diferentes rutas que podemos realizar desde aquí.


Posamos en grupo, lógicamente, en esta primera etapa.
Los aventureros de izquierda a derecha: Jaime, Rafa, Ricardo (arriba) y servidor y Emilio Romero (abajo).



Descendemos por un corto camino que nos deja en esta espectacular cascada que hace aquí el río Joèu. Son los llamados "Ojos del Joèu".


Con un inicio tan prometedor, no cabe otra cosa que una nueva foto de grupo.


Tras unos largos instantes (el furor de lo nuevo), proseguimos la ruta cruzando este puente sobre el río.


Iniciamos un sendero escalonado y con barandillas de madera que nos sube paralelos a la cascada, cuyo rumor nos acompaña durante la ascensión.


La senda nos lleva a lo que parece la entrada a un nuevo ambiente.


Un cómodo camino nos va a llevar a un amplio valle, el Plan dera Artiga de Lin.


Por encima de las copas de los árboles empezamos a ver las primeras cimas, acompañadas por una tardía luna que ante tal espectáculo de la naturaleza remolonea para no esconderse todavía.


Aquí con zoom (luna, lunera...)


Enseguida nos asomamos al valle, que se despereza todavía tras la fresca noche. Hoy se ha despertado con sonidos poco frecuentes. El piar de los pájaros o el ulular del viento han sido sustituidos por las voces de ánimo de los espectadores y participantes en un trail de montaña de los que tan de moda están ahora.



Paletas direccionales que nos acompañarán durante el recorrido en los cruces o enlaces con otros itinerarios.


El murmullo diferente del que os hablaba antes. 
Voces de ánimo y aliento a los participantes, ocupaban todos los rincones del valle.
Nosotros dejamos la algarabía y nos vamos hacia la derecha.


Una nueva paleta nos dirige hacia la derecha.


Frente a nosotros vemos la Cabana de la Artiga de Lin, dentro de breves instantes pasaremos a su lado.


El decorado ya nos impresiona.


Nueva paleta que nos redirige al Refugio de la Artiga.


¡Ahí lo tenemos!.


Información sobre las obras que se están realizando en el Refugio.



Bordeamos el refugio y seguimos a la izquierda junto a esta paleta al lado de la fuente. A partir de aquí una larga y empinada subida nos espera hasta el Coll de l'Infern.


Primero llegamos hasta un bonito bosque de hayas.


Pasamos una de las vallas electrificadas que encontraremos durante varias etapas, siempre teniendo cuidado de dejarlas cerradas.



El sendero nos lleva hasta el punto en el que hemos de cruzar el rumoroso caudal del arroyo de la Canaleta del Pomèro. Dos puentes nos ayudan a sortearlo: uno antiguo de madera o el moderno puente colgante que salva el barranco.


Cada cual elige el que más le gusta.



Vamos adquiriendo altura y las cimas asoman con mayor claridad.


El paisaje que nos envuelve es idílico. 


Dejamos atrás el bosque y salimos a una pradera.
 Ahora habremos de subir la Canaleta de Pomèro. La pendiente poco a poco se intensifica.



El valle es muy largo. Parece que tenemos cerca el collado, pero éste no llega nunca.


De todos modos, no tenemos prisa e intentamos disfrutar visualmente de la naturaleza que nos rodea.

Llegamos a otro enlace que nos llevaría a la Cabaña de Pomèro y al lago de Pomèro. Nosotros seguimos hacia arriba, buscando el collado.


Seguimos nuestra ascensión poco a poco, resoplando a veces porque aunque no lo parezca, la pendiente se las trae.


Encontramos vacas paciendo a su albedrío por la vaguada. 
Prácticamente ni se inmutan con nuestra presencia.


También hay caballos campando a sus anchas.
Idílica imagen en ambos casos.



La senda sin fin se estira, se estira...


¿Se me nota cansado?. Pues lo estaba.


Llega el momento del descanso y el almuerzo. Las distancias en el Pirineo son relativas. El desnivel es el que decide y avanzar con pendiente es más lento. Es necesario parar y retomar fuerzas.


Mientras lo hacemos, disfrutamos con las vistas del tramo que hemos subido.




Acercamos con el zoom, mientras almorzamos, la cabaña de Pomèro.


Al poco de reanudar el camino, Rafa, con visión privilegiada y habilidad manifiesta captura una ranita en un punto del arroyo que baja por la vaguada.


Tras disfrutar de la ranita, la volvemos a dejar en su casa y seguimos nuestro ascenso.
Parece que quede menos.


Nuevamente nuestro compañero Rafa se percata de la presencia de un oficio y consigue sujetarlo para poder fotografiarlo. ¿Una víbora tal vez?. Tras la foto, lógicamente, dejamos al reptil seguir su camino que vio interrumpido con nuestra presencia.


Y nosotros a seguir, sube que te sube y subirás más.



Aquí, en esta pedrera, se adivina ya el final.



Efectivamente, hemos llegado hasta el collado del Infierno (2397 m).
Preciosas vistas del Pirineo.


Nuevo enlace, nuevo poste direccional. Seguimos dirección al collado de la Monjoia.


Ahora hemos de subir un poco más por el llamado Pas dera Escaleta, que nos lleva a un punto más alto.


A nuestra izquierda, encontramos este pilón (encontraremos más en este tramo) que marca la frontera con Francia.


Al llegar arriba, dejamos un momento el sendero y nos desviamos a la izquierda para subir hasta este punto donde estos dos pilones marcan la frontera con Francia.


Excelentes vistas desde esta atalaya.

Desde aquí podemos subir opcionalmente al Tuc de la Escaleta que tenemos a la vista a nuestra derecha, pero no entraba dentro de nuestros planes.


Foto para el recuerdo.



Y el valle que nos espera.



Ahora únicamente nos queda descender hasta el fondo del Valle de la Frèche para llegar hasta el Hospice de France. Tenemos dos opciones. Una por nuestra izquierda que desciende por la izquierda del valle de manera muy directa hasta el Hospice. La otra, algo más larga, desciende por su vertiente derecha pasando primero por la Cresta de Crabidès hasta llegar al collado de la Monjòia (límite con Francia) y desde aquí, en paulatino descenso, nos llevará hasta el Hospice de France pasando antes por un tupido y precioso bosque que nos dejará junto al cauce del río Pesson y desde aquí, hacia la derecha, llegaremos por un camino hasta el final de esta dura pero espectacular etapa. Nosotros elegimos esta segunda opción. 


Comenzamos a caminar ahora ya por terreno francés.
 De momento no lo notamos en nada.


Este pilón o hito, también fronterizo, marca el inicio de la cresta de Crabidès que seguiremos hasta el collado de la Monjoia.


A nuestra izquierda observamos el sendero de la otra opción más directa que baja por aquella vertiente del valle.


El Etang de la Frèche con aguas azul turquesa, aunque no sé si nos atreveríamos a bañarnos en sus preciosas aguas.


Ya adivinamos al fondo del valle el Hospice de France.


El zoom de nuestra cámara nos lo confirma; el Hospice de France,


Llegamos al collado de la Monjòia (2062 m), collado fronterizo como muestra ese pilón.
Seguimos a la izquierda.


Seguiremos hacia el fondo del valle por su vertiente derecha.
El calor va haciendo mella, pero no nos preocupa. Estamos disfrutando con lo que nos gusta.


La punta del pico de la Pique destaca sobremanera entre las demás cimas.


Pradera que nos baja poco a poco al Hospice.


El Paisaje nos encanta. Las fotos van cayendo una tras otra. Unas 2100 fotos en total (16 gigas) son el testimonio de nuestra travesía.


Cada vez más cercano, aún deberemos caminar más de una hora para llegar.


Bajamos poco a poco, con este panorama frente a nosotros la verdad es que lo hacemos con gusto.


Parece que esté ahí, pero no. La vista engaña. Lo sabéis todos que ocurre así.


Pasamos junto a una fuente de agua muy fría que no viene muy bien para sobrellevar el calor que hace y mojar nuestras gorras.


El sendero se enfila ya decididamente hacia el fondo del valle.


Pero primero no introduce en un frondoso, tupido y fresco bosque por el que caminaremos hasta una cabaña en el valle.


Precioso tramo que vale la pena disfrutar.



El sendero nos deja cerca de esta cabaña. Pero nosotros giramos a nuestra derecha. Ahora sí que enfilamos la recta final.


Preciosos ejemplares de hayas.


Agradecida sombra que nos protege del sol.


Pero aún nos quedan unos metros.


El entorno que rodea el Hospice de France es maravilloso.



Otra foto para el álbum.



Por fin, final de etapa y lugar para el descanso del Guerrero.


Este panel nos habla de la historia de este antiguo refugio.



Y este es nuestro cuarto, que nos permitirá descansar y recuperar fuerzas para la etapa de mañana, que se prevé durilla también.


Vistas de la subida al Portillón de Benasque que nos espera mañana desde la ventana de nuestra habitación, con mi rodillera ortopédica como artista invitada. Pero esa será otra historia que ya os contaré.


Han sido 13,64 Km de recorrido con un desnivel positivo de 1202 m y un desnivel negativo de 1209 m y mis piernas lo han notado. Ya no son las mismas de hace unos años, pero la ilusión las mantiene con ganas. Espero que mañana me vuelvan a responder, al menos como lo han hecho hoy. 


El sol empieza a ponerse en el paraje del Hospice de France. Ahora toca cenar y descansar. Otro excelente día de senderismo nos espera mañana. Con esa ilusión nos despertaremos y con esa ilusión espero contaros la segunda etapa.


Entrada relacionada:



La ruta en el mapa.




La ruta en Wikiloc.



Powered by Wikiloc

9 comentarios:

  1. Hola Emilio.

    Preciosa esta primera etapa del Tour del Aneto, pasando de las bellas montañas aranesas a las no menos atractivas de Luchon. Paisajes de postal en todo momento, y además con un primer contacto visual con el protagonista de la travesía, el rey Aneto. Esperamos el siguiente repor, para ver como es la subida francesa al Portillón de Benás.

    Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Hola Dani! En esta primera etapa empezamos a vislumbrar lo que sería esta travesía. Paisaje idílicos nos acompañaron durante toda la ruta preludiando las maravillas que nos esperaban en las siguientes jornadas. a ver si tengo tiempo y editamos la segunda etapa.
      Un abrazo.

      Eliminar
  2. Hola Emilio
    Impresionante toda esta zona, poco mas que decir de esas vistas de todo lo que te rodea mientras caminas a esas alturas. Es normal que fundieras la tarjeta de memoria 2100 fotos jajaja. Yo me pensaba que solo me pasaba a mí jajaja.

    Y sobre tu rodilla o tus piernas, estoy seguro que aunque cansado (porque es normal), pero habrá respondido bien, en este ambiente muchas veces nos olvidamos de los dolores y la ilusión nos mueve sin acordarnos del dolor.

    Un abrazo
    Jose
    TROTASENDES BENICALAP

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Hola Jose! Como le decía a Dani, impresionante jornada que fue el aperitivo de lo que tenía que venir. Si decimos que Espadán no defrauda, imagínate Pirineos. Por cierto, me comentó David Bonilla (A una chapa del cielo) que coincidisteis un día.¡Hay que ver qué pequeño es el mundo!
      Un abrazo.

      Eliminar
  3. Hola, querido Emilio, el prólogo que has realizado de la travesía de Pirineos de este año, es solo un anticipio para tus fieles seguidores, los cuales vamos a estar ansiosos de ver la publicación pormenorizada de cada uno de los días. Una travesía, como la que tuvimos suerte de realizar hace cuatro años, preciosa y bellísima por sus paisajes y extraordinaria por los componentes de la misma, a quiénes aprovecho para darles las gracias por ese compañerismo que ha reinado durante todo el trayecto y que ha conseguido que la disfrutemos en toda su intensidad.
    A pesar de la dureza de alguno de los días, te diré que, como reza el título de una famosa canción de Marc Anthony,..."Valió la pena".
    Espero, si la edad y el tiempo lo permite, poder volver a realizar otra de idénticas características junto con todos vosotros.
    Un fuerte abrazo.
    Ricardo Vivó Ramos

    ResponderEliminar
  4. Hola Emilio...
    Pues como primera etapa de ese Tour del Aneto,solo puedo decir ¡¡impresionante!!...No quiero ni pensar los adjetivos que tendré que poner para las siguientes...jajaja.
    Desde luego que la conjunción belleza y desnivel,queda bien reflejada en lo que nos has contado en la crónica y también imagino,que ese nivel ira ''in crescendo'',conforme pasen las etapas.
    Por cierto,no entiendo mucho,pero ese reptil,creo que es una víbora hocicuda,te hago el apunte,porque fotografié una igual en la Sierra del Toro,haciendo el Cerro del Baile y me dijeron su nombre,en un comentario...
    En cuanto a esa rodilla,no se como estarás ahora,pero si nos vas a contar las seis etapas,es porque aguanto o la hiciste aguantar...jejeje.
    Ah,lo de las fotos,me lo imaginaba...jajaja,viendo el prologo,ya te había hecho un comentario al respecto.Afortunadamente,hoy en día,las tarjetas de memoria aguantan lo que les echemos...jajaja.

    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  5. Hola Emilio.

    Un inicio de tour muy prometedor, empezando en la Uelhs deth Joèu, que a nosotros nos encanto y desde el que ya se puede ver todo el glaciar del Aneto, pasando por esos prados pirenaicos, con esas fantásticas vistas, y terminando en tierras francesas, pasando por un espectacular hayedo. Poco más se puede pedir!

    Punto y aparte es el refugio, vaya habitación más bien cuidada, y con unas vistas de escándalo, así cualquiera descansa.

    Un saludo.

    ResponderEliminar
  6. ¡Hola Emilio!

    Impresionante esta primera etapa, la verdad es que el Pirineo nunca decepciona.
    Una auténtica pasada el contraste de esos verdes valles con la majestuosidad de las torres que os rodean.
    Ya hay ganas de leer la siguiente crónica.

    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  7. Grande EMILIO!
    Esperando la publicación de la segunda etapa.
    Un abrazo

    ResponderEliminar